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Alberto Lomas

Hard Borders/Soft Borders

Sábado 1 de diciembre de 2018, 18:00 horas en Quinta del Sordo, Calle del Rosario, 15. Madrid

Emisión en streaming desde Tobacco Factory, Sulimaniyah, Kurdistan iraquí.

Un proyecto de Alberto Lomas comisariado por Azar Othman.

El eje fundamental de este trabajo aborda la complejidad de la noción de frontera en la actualidad y más concretamente la manipulación del concepto de identidad y diferencia. Cuestiona la justificación de todo tipo de teorías a partir de estos conceptos.

La variación del sentido de identidad a partir de las nuevas tecnologías potencia una realidad en la que las fronteras son  permeables -aunque solo lo sean en función de la posición que se tiene en relación al eje conocimiento poder-. Se habla de identidades transnacionales que tienen su base en el acceso a la información a través de internet, en la económia de medios de transporte internacionales -para cierto espectro de la población – y en la implantación de referentes culturales comunes a través de los media (cine, publicidad, etc..). Pero simultáneamente resurge cada vez con más auge una noción excluyente de identidad que utiliza las nuevas tecnologías para afianzar fronteras y preservar privilegios.

Diferentes interpretaciones de identidad que encuentran su conexión en las tecnologías de la información y de gestión de datos, ya sea en el acceso a internet, ya sea en los sistemas de biometria instalados en las fronteras, ya sea en la gestión de los flujos de migrantes, ya sea en la comunicación de estas realidades a través de los media. Una realidad tecnológica que simultáneamente ha impulsado a niveles inusitados una actividad que históricamente también esta fuertemente conectada a la noción de identidad; la escritura. La tecnología se apoya en lenguajes que desconocemos más allá de su superficie y comienza a producir su propia escritura de forma autónoma. Al mismo tiempo, el uso cotidiano de diferentes apps esta disparando exponencialmente el volumen de textos escritos a diario por la mayoria de ciudadanos del mundo. Un uso paradójico, dado que la escritura, el lenguaje, el sistema de grafías correspondiente; es algo que históricamente ha afianzado la identidad social de un grupo apoyándose en la diferencia frente a otro.

Las obras de este proyecto juegan con estas perspectivas poniendo de manifiesto las contradicciones implícitas en el cruce de realidades que se produce en la diferencia.


Sitúo la propia práctica artística en un espacio fronterizo en el que la colaboración con artistas de otros entornos se hace indispensable. A nivel material el eje fundamental de la propuesta es una construcción de diferentes pantallas translucidas divisorias del espacio de exhibición. En ellas, la dualidad identidad/diferencia se reparte escrita en más de 100 idiomas, más de diez alfabetos provenientes de la app de traducción más usada en internet.

En estos paneles se aplica por medio de nebulizadores un flujo de agua automatizado. De tal modo que las palabras van siendo borradas progresivamente. Al mantener el flujo de agua en un circuito cerrado, al tiempo que desaparecen las palabras, el agua que sale por los nebulizadores adquiere el color de la pintura.

Todo el proceso es grabado por cámaras y vuelto a proyectar a razón de un proyector y una cámara por panel. Las cámaras trasmiten el proceso a través de una plataforma de streaming .

Cuanto más se difuminan las fronteras más se vigilan” (Claire Rodier en “El negocio de la Xenofobia”). Tras la desaparición física de las palabras escritas solo perdura la imagen digital proyectada. El eje central de esta obra es reforzado por otras intervenciones realizadas por (o con) colaboradores. Materializaciones que se alimentan de los “restos” del proceso o materiales adyacentes : stencils utilizados en la escritura de las palabras y manchados, letras que surgen del corte laser de los stencils, registros sonoros provenientes de la app citada, etc.

El proyecto tiene una vocación nómada, y busca su materialización en diferentes entornos, las características de la propuesta permiten una suerte de site-specific mutable.

La realización de su primera presentación en Sulimaniyah en pleno Kurdistan iraquí enfatiza aún más si cabe las cuestiones que pretende abordar la obra. El proyecto cuenta con una fuerte apuesta tanto del joven comisario Azar Othman como de Tobacco Factory una entidad encargada de generar nuevos usos en una fabrica situada en pleno centro de la ciudad, algo que ya vamos viendo como habitual en ciudades europeas pero que es bastante más arriesgado en este entorno del oriente medio.

Soy consciente de que juego en una paradoja en la que mi condición de ciudadano europeo evidencia las contradicciones a las que aludo anteriormente, sin embargo, como no puedo aceptar la construcción de una realidad teórica (en este caso, unas fronteras difusas, fácilmente traspasables) que obvia las circunstancias y dificultades de personas que tratan de cruzarlas desde “el otro lado”; trato de evidenciar en toda su complejidad el peligro de teorizar en consonancia con la parte privilegiada o poderosa del eje saber-poder. Es más fácil anunciar el final de las fronteras cuando tu situación legal y socioeconómica te permite traspasarlas sin problema, pero no deberiamos olvidar que la frontera puede convertirse en el eje que diluye nuestros privilegios en cualquier momento.


Este proyecto se presenta en Quinta del Sordo en colaboración con Nadie Nunca Nada No

Mas info aquí:

Alberto Lomas

Azar Othman

Tobacco Factory

Quinta del Sordo

Nadie Nunca Nada No